domingo, 17 de abril de 2011

Capítulo 5

Estuvo toda la mañana asimilando los pros y contras de su regalo, ahora podría hacer cosas que ningún humano corriente podría hacer, pero había probabilidades de que fuera perseguido y asesinado como el otro hombre. Por eso tomó la precaución de no público su don y mantenerlo en secreto, quizás así se mantendría a salvo.

Después de decidir eso se dedicó a jugar con su juguete nuevo, primero intento mover cosas, fue difícil pero al final pudo mover lentamente objetos con solo pensarlo con mucha intensidad. Terminó cansado, así que tomó una siesta y cuando despertó ya era hora de almorzar, así que salió para comer en un restaurante que conocía y que le quedaba cerca.

Ya en pleno almuerzo siente que alguien lo mira, desde que había recibido ese poder era más sensible a todo, intento visualizar mentalmente de donde lo estarían mirando y era de atrás, intentó mirar disimuladamente y vio a un hombre de traje comiendo, pero veía en sus ojos un brillo extraño, no era ni comparable con el de “él”, pero se sentía extraño. Decidió terminar rápido pero tranquilo su comida para no despertar sospechas, pagó y se fue.

Ya en la calle sintió la misma presencia y que además lo estaba siguiendo, intentó tranquilizarse e ir a un lugar público, como un parque, así que fue a Park Avenue, ahí se sentó en una banca y vio como el otro se sentó no muy lejos de ahí.

De repente lo que sucedió sería muy difícil de olvidar, sintió una ráfaga de viento que lo sacudió y dos brillos azules, dedujo que ese hombre también tenía el don de un dios y que no parecía muy amistoso.

Cuando creyó que estaba todo perdido un rayo rojo cayó del cielo, que rápidamente se tornó negro y lleno de rayos, después vio al hombre que lo seguía hecho cenizas frente a sus ojos. Después una vibración insoportable le hizo marearse y de apoco perder el conocimiento.

Despertó ya en su hogar tendido en su sofá, recordaba todo con claridad, pero tenía un dolor de cabeza que le impedía hacer hasta el mínimo pensamiento, se tocó su cabeza con sus manos y el dolor cesó, le pareció curioso y parecía que podía curar con sus manos, pero no le dio relevancia ahora, se dedicó a pensar que rayos había sucedido y una voz que sonaba lejana y cerca a la vez le respondió en su cabeza:”¿Ves?….¿no te pareció divertido?….espero que mi regalo y lo que te sucedió te ayude a entender mejor tu situación”

Después de escuchar esa voz sintió rabia por como ese dios estaba jugando con él, y por fin le dirigió la palabra y dijo: ¡¿por qué me haces esto?! ¡¿Qué te hecho para que me ocupes como un maldito juguete?!

Una voz más fuerte, pero que no parecía ni en lo más mínimo afectado le respondió:”Escúchame claro Peter, ustedes los humanos siempre han estado acostumbrados a ser los reyes de su mundo, ya que nadie les puede hacer competencia, pero han olvidado nuestra presencia y se dignan a hablarnos como si fuéramos iguales a ustedes, estas equivocado, nosotros somos tan grandes que no lograrías entender lo que nosotros entendemos, nosotros les hemos dado este don a humanos que nosotros estimamos conveniente por uno o que otra razón, así que diviértete mientras te dura, lo que te sucedió hoy es solo un inicio de lo que irá sucediendo, ellos ya te vieron e intentaran asesinarte, solo esta vez te he ayudado, pero en la próxima no seré tan generoso ¿Entiendes?... Espero que practiques y seas más agradecido conmigo, ya que tu existencia es tan pequeña que no me tendría que esforzar para eliminarte”

Aterrado y tiritando de pies a cabeza asiente con la cabeza son mirarlo por miedo a la reprimenda que podría darle ese enorme ser, pero dejó de sentir su presencia luego de unos segundos y pudo respirar tranquilamente nuevamente.

Decidió ir a dormir y para poder descansar de la pesadilla en la que acababa de entrar.

sábado, 2 de abril de 2011

Capítulo 4

Ya llevaba días estudiando la información que había recolectado, cuando iba a trabajar aprovechaba en el poco tiempo libre que tenía de recolectar más, cada vez este tema le interesaba más y aprendía más.

Ya de noche leyó una historia que se relacionaba con estos seres, pero era diferente en sí a las demás, contaba lo siguiente: soy Joseph, un científico que trabaja en los bosques de china observando ala fauna local y un día me sucedió algo que no sabría explicar muy bien, pero haré el intento. Estaba en el bosque, como alrededor de las 3 de la tarde cuando una brisa cálida sacude al bosque, una muy inusual, ya que estábamos recién entrando al invierno, una luz rojiza pareció descender en medio del bosque, un escalofrío recorrió mi cuerpo y una angustia se tomó mi alma, a duras penas me intente acercar a ese ext

raño objeto brillante y tomé cierta distancia de este, cuando lo vi su luz era muy intensa así que decidí ponerme mis lentes de sol para verlo mejor y funcionó, lo que vi era una luz, solo luz, que flotaba y a sus pies toda la vida florecía, de repente ese objeto empezó a hacerse más pequeño y un pequeño sacudón en la tierra me hizo perder un poco el equilibrio y cuando me volví a parar vi que en vez de una luz, había una persona p

arada, de cabello blanco, test blanca y ojos rojos, era como nieve con forma de persona, vestía un tipo de túnica blanca, lo seguí contemplando hasta que me miró y me paralicé, sentí un terror inmenso pero de repente todos los músculos de mi cuerpo se relajaron y caí de espaldas al suelo, este ser se acercaba a mí y puso su mano sobre m

í cabeza, sentí como algo recorría todo mi cuerpo y me hacía sentir muy bien, la retiró y llegó a mi mente un pensamiento que me dijo:”ocupa bien mi regalo….humano”, después de eso me desmayé. Desperté, miré i reloj y había pasado alrededor de 10 minutos. Pasaron días y me sentía diferente, me sentía como más rápido y fuerte que lo usual, un día estaba sentado en mi cama y quería ver televisión y el control remoto de este estaba lejos de mí, pensé, como me gustaría que solo con pensarlo pudiera estar en mi mano y vi que el control se movió un poco, me pareció extraño y como científico tenía que averiguar que pasaba y pensé muchas veces el pensamiento anterior y el control prácticamente voló hacia mi mano, fue algo increíble. Intente repetir esa experiencia y resultó, me pareció magnífico.

La historia terminaba ahí, me pareció sorprendente, al parecer estos seres que hemos llamado en el pasado, dioses, pueden entregar este tipo de dones a humanos. Pero algo me pareció extraño, si alguien como él y probablemente mucha más gente le había sucedido lo mismo, por qué no había noticias de estas personas.

Al otro día en su trabajo investigó a este hombre y descubrió que había muerto, su casa había sido quemada de una forma tal que todo se redujo a cenizas, fue un fuego demasiado caliente y muy extraño, además pudo averiguar que había muerto unas semanas después de que escribiera esto en su página web, le pareció extraño pero encajaba con las muertes horribles e inexplicables que hacía “él”.

Ya en la noche se fue a dormir, en su sueño sintió un resplandor rojo que le inspiró un miedo gigantesco y supo que era “él”, se arrodilló y escucho una voz:” hola Peter….tanto tiempo no?....mira, necesito que investigues más nombres-dice esta voz que se mueve por los rincones de la mente de Peter- pero antes de dártelos puedo ver en tus recuerdos que has estado investigando sobré mí…..mmm….te daré una pista…tu cultura está plagada de dioses, verdad?...bueno, si hay tantas coincidencias ¿no será que son reales?…tu deberías sentirte agradecido miserable humano por estar en presencia de un dios”

Pudo detectar algo de ira en esa voz intimidantemente indiferente.

Bueno, ya que me has servido hasta ahora te recompensaré con algo, espero que te guste Peter, y cuando lo descubras entenderás que le pasó a los otros…”

Se despertó y sintió de repente una fuerte corriente de energía que recorría su cuerpo, algo que lo hizo temblar pero a la vez lo hizo ponerse muy feliz, cesó y cayó en un profundo sueño.

Al despertar ya por la mañana de un día domingo se sintió cansado, pero a la vez muy emocionado, era como si cada célula de su cuerpo tuviera ganas de moverse, se paró e hizo lo que hacia todos los días por la mañana, bañarse, vestirse y desayunar. Mientras comía una idea golpeó se mente, recordó al hombre de los bosques de China.

¡Él, Peter, había recibido el regalo de un Dios!